La mayoría de las personas cree que un proyecto arquitectónico es solo un plano. Nosotros creemos que es la mejor herramienta para tomar decisiones antes de construir.
Hay una frase que escuchamos muy seguido cuando visitamos una obra o conocemos a un nuevo cliente:
«Si hubiera sabido cómo iba a quedar, lo habría hecho diferente.»
Y, sinceramente, esa frase siempre nos deja pensando.
Porque construir una casa implica tomar cientos de decisiones: desde dónde irá una ventana hasta qué piso elegir, cómo se verá la cocina, si el color de la madera combinará con la piedra, si la sala realmente cabrá o si ese muro que imaginabas espectacular terminará viéndose demasiado pesado.
El problema es que muchas personas toman esas decisiones cuando la obra ya comenzó. Algunas incluso las toman estando en la tienda de acabados o de muebles, eligiendo «lo que les gustó» en ese momento.
Y ahí es donde empiezan los errores.
Como arquitectos, nuestra forma de trabajar es completamente distinta.
Nos gusta que nuestros clientes puedan ver, recorrer y sentir su proyecto mucho antes de colocar el primer ladrillo.
Porque creemos que construir no debería ser una apuesta.
Cuando hablamos de un proyecto arquitectónico, muchas personas imaginan únicamente un juego de planos técnicos.
Pero la realidad es que un buen proyecto es una herramienta para predecir.
Sí, literalmente para predecir.
Nos permite responder preguntas antes de construir:
Todas esas respuestas las obtenemos antes de que exista la obra.
Y eso cambia absolutamente todo.
Imagina que decides comprar un sofá porque te encantó en la tienda.
Después compras una mesa de centro que también te fascinó.
Más adelante encuentras unas lámparas increíbles.
Luego ves un comedor en Pinterest.
Y finalmente compras unas sillas «porque estaban en oferta».
Individualmente, todas esas piezas pueden ser hermosas.
Pero cuando llegan a la casa…
Nada combina.
Las proporciones no funcionan.
Los colores compiten entre sí.
El espacio se siente saturado.
Y ese diseño que imaginabas nunca aparece.
Nos pasa muchísimo cuando visitamos casas para remodelación.
Las personas no compraron cosas feas.
Simplemente nunca las visualizaron juntas.
Uno de los mayores beneficios de trabajar con un proyecto arquitectónico completo es que podemos visualizar el conjunto.
No solo diseñamos una cocina.
Diseñamos cómo dialogará con el comedor.
Cómo se relacionará con la sala.
Cómo entrará la luz por las mañanas.
Cómo cambiarán los materiales dependiendo de la iluminación.
Cómo se verá la madera junto al mármol.
Cómo convivirá el porcelanato con la pintura.
Cómo se percibirá cada espacio cuando esté completamente terminado.
Y esa información vale muchísimo.
Porque modificar un render cuesta muy poco.
Modificar una obra ya construida puede costar cientos de miles de pesos.
Hace algunos años, los renders eran vistos como un «extra».
Hoy son una parte fundamental del proceso.
No porque hagan bonito el proyecto.
Sino porque ayudan al cliente a visualizar exactamente lo que está por construir.
Muchas veces un cliente nos dice:
«Me encanta ese acabado.»
Entonces lo colocamos en el render.
Y de pronto se da cuenta de que no era lo que imaginaba.
¿Te imaginas descubrir eso después de haber comprado todo el material?
Por eso preferimos equivocarnos en una computadora y no en la obra.
Hay algo que repetimos constantemente en el despacho:
Los mejores proyectos no son los que resuelven problemas. Son los que evitan que esos problemas aparezcan.
Antes de iniciar una construcción analizamos aspectos como:
Todo esto ocurre antes de comenzar la obra.
Porque un buen proyecto reduce la improvisación.
Y la improvisación suele ser una de las principales causas de sobrecostos.
Existe la idea de que contratar a un arquitecto hace que una obra sea más cara.
Nuestra experiencia nos ha demostrado exactamente lo contrario.
Lo que realmente encarece una construcción son decisiones como:
❌ Cambiar un muro cuando ya está construido.
❌ Mover instalaciones hidráulicas porque el baño ya no convenció.
❌ Comprar pisos que después ya no gustan.
❌ Cambiar la cocina cuando ya está fabricándose.
❌ Pedir nuevamente carpintería porque las medidas fueron incorrectas.
❌ Demoler para volver a construir.
Cada uno de esos errores cuesta muchísimo más que haberlos previsto desde el proyecto.
Algo que buscamos desde el primer día es que nuestros clientes nunca se sientan solos durante el proceso.
Diseñar una casa puede ser emocionante, pero también puede generar muchas dudas.
Por eso los acompañamos en cada etapa.
Desde el concepto inicial hasta la selección de materiales, acabados, iluminación, carpintería y mobiliario.
No creemos en entregar unos planos y desaparecer.
Creemos en acompañar, asesorar y resolver.
Porque entendemos que, para la mayoría de las personas, construir su casa será una de las inversiones más importantes de toda su vida.
Y merece hacerse con tranquilidad.
Si estás pensando en construir o remodelar, tómate el tiempo necesario para diseñar primero.
No tengas prisa por empezar a levantar muros.
La emoción de construir es enorme, lo sabemos.
Pero la emoción de ver terminada una casa exactamente como la imaginabas… es todavía mayor.
Dedica tiempo al proyecto.
Haz preguntas.
Explora materiales.
Visualiza diferentes opciones.
Pide cambios.
Analiza.
Compara.
Es mucho más fácil mover una línea en un plano que mover un muro de concreto.
Quizá esta sea nuestra parte favorita de todo el proceso.
Cuando hacemos un proyecto no estamos dibujando una casa.
Estamos imaginando desayunos en la cocina.
Reuniones familiares.
Navidades.
Cumpleaños.
Domingos viendo una película.
Niños corriendo por el jardín.
Atardeceres desde la terraza.
Momentos que todavía no existen, pero que algún día ocurrirán.
Y eso solo es posible cuando cada decisión se toma con intención.
En GIMETRIC Arquitectos creemos que un proyecto arquitectónico no es un requisito para construir.
Es la herramienta que convierte una idea en una realidad bien pensada.
Es la diferencia entre improvisar y planificar.
Entre construir por intuición o construir con certeza.
Porque al final, la mejor decisión que puedes tomar antes de construir una casa… es verla terminada antes de empezar.
Si estás por construir, remodelar o transformar un espacio, nos encantará acompañarte desde el primer boceto hasta el último detalle.
En GIMETRIC Arquitectos diseñamos proyectos donde cada decisión tiene un propósito y donde nuestros clientes pueden visualizar su futuro hogar antes de colocar el primer ladrillo.
Porque creemos que una gran arquitectura comienza mucho antes de la obra: comienza con un buen proyecto.
En esta ocasión queremos compartirles una imagen de uno de nuestros proyectos (Residencia Chartres) en etapa de diseño. Antes de que comenzara la construcción, nuestros clientes ya podían recorrer virtualmente cada espacio, comparar acabados, cambiar materiales y visualizar exactamente cómo se sentiría su futura casa. Para nosotros, ese es el verdadero valor de un proyecto arquitectónico: construir primero las ideas para después construir la realidad.
Blog y revista digital by Gimetric Arquitectos
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Fuente de imágenes: Pinterest y Gimetric Arquitectos
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